Hoy, es el último día del año, a es verdad apenas está empezando el año, entonces es hoy el último día de enero, así como se me olvidan las cosas y como soy de despistada es desde aquel día que sin más, te marchaste.
Mientras camino, por la escuela, y finjo divertirme y disfrutar de un día como cualquier chico en la preparatoria, pienso en cómo podría ser si tú aún estuvieras aquí, pero me doy cuenta que solo soy falsa, no soy yo misma, como cuando estabas conmigo.
“No he podido estar un momento sin ti”.
Pato, todos los días, cada instante me haces falta para respirar no te das cuenta de mi sufrimiento, ni mucho menos de lo difícil que es dormir ahora, conciliar el sueño es más difícil cada día mas y mas, siento como me voy deteriorando de tan solo no poder cerrar los ojos un instante y poder descansar, se me hace más difícil, aún respirar.
Mi perfecto don es disimular que todo está perfecto, pero a veces la gente percibe lo contrario y sé que es difícil tratarme pero aún más difícil es pensar que yo puedo ser tres personas en el mismo momento.
Es difícil.
Triste es cada momento, sobre todo cuanto extraño decirte cuanto lo quiero, cuando estoy enamorada, cuando me siento triste y sola, me haces muchísima falta, tanto que ya no puedo más.
Él y yo nos hemos dejado de ver y de hablar, y solo nos hemos olvidado uno del otro, y dejar lo que sentíamos el uno por el otro atrás, pero sigo pensando que es mi culpa, que he hecho mal, bueno la respuesta es fácil, sobre todo cuando es la persona equivocada.
“ Cuando yo replicaba y decía es A…del que estoy profundamente enamorada, siempre fue J… y nunca fui valiente para confesarle lo que sentía, tarde ya es, ahora sufro pues tu ya te has ido, y me has dejado con la A no deseada”.
Así me siento pato, cada día que transcurre pensé que sería un año diferente de cambios y mucha alegría pero ha sido un año difícil, no solo para mí también para los demás, veo como la gente sigue sufriendo la decadencia de un mundo a punto de partirse en mil pedazos, puedo ver el fin del mundo pasar delante de mis ojos y lo veo borroso, porque las lagrimas no me lo dejan ver por completo.
Pato, no es que no quiera que regreses, pero contigo o sin ti, tengo que continuar, porque si no lo hago, ahora, después será más difícil continuar con algo que es enfermamente imposible.
Continuará….

No hay comentarios:
Publicar un comentario